Cuando la opinión de unos pocos parece absoluta

Hay algo que como community manager observo a menudo y que me ha llegado a fascinar. En mi posición, recibo todo tipo de peticiones y comentarios referentes a nuestros juegos, principalmente a la hora de expresar el deseo de que un juego sea lanzado en España. Obviamente, hay tantos gustos como personas, pero tras muchas de estas peticiones observo los mismos comentarios en referencia a que su petición va respaldada por la de muchos otros.

Obviamente, a la hora de tener en cuenta este tipo de peticiones, la cantidad de gente con ese mismo deseo es clave, ya que es lo que garantiza que un juego pueda contar con suficiente éxito como para justificar su distribución en un territorio. ¿Es en esos casos cierto que la opinión de ese individuo va respaldada de tanta gente como él dice? Resumiéndolo: si y no.

Muchas de esas peticiones se realizan sobre juegos, licencias u otras condiciones cuyo éxito sería muy limitado, pero que para un usuario tiene un gran interés… pero la clave es que no sólo para él, sino para todos cuanto conoce. ¿Qué tipo de brujería es esta en la que todo el mundo quiere algo y a la vez no lo quiere casi nadie? la clave radica en la diferencia entre lo relativo y lo absoluto.

Es lógico pensar, y fácil de comprobar por uno mismo, que el grupo de personas que rodean a alguien tienen unos gustos similares, de hecho, la relación entre esas personas se forja en torno a esos gustos en común. Es por lo tanto que por muy minoritaria que sea la petición de una persona, es probable que una gran parte de su entorno la respalde. Desde el punto de vista de esa persona todo el mundo comparte su deseo, pero esto representa una situación relativa y lejos de ser la absoluta.

Haced la prueba. Buscad algo que os apasione pero que no sea excesivamente popular: algún deporte, género cinematográfico, afición… algo que os apasione desde hace tiempo. Seguramente, aún siendo algo minoritario, podéis encontrar a menudo entre vuestros amigos o contactos de redes sociales a un gran número de personas hablando de lo mismo.

Por esta misma razón, en la que la opinión de un grupo de personas no puede tomarse como verdad absoluta, ya que no es más que una reducida muestra que puede estar totalmente condicionada, la opinión propia o la de la gente que nos rodea en el ámbito empresarial presenta el mismo fenómeno, haciendo necesario obtener otro tipo de datos para llegar a una conclusión.

Es obvio pensar que si se pregunta en una ciudad pequeña por el equipo de fútbol favorito, el equipo local tendrá un gran número de seguidores, pero en muchos casos no tendra ningún seguidor en otras ciudades. Por lo tanto no demos por supuesto que nuestros gustos y los de las personas que nos rodean, ni siquiera los de la gente que escriben en las páginas que accedemos son los de todo el mundo, ya que lo que nos une puede ser también lo que une nuestros gustos y lo que nos parece absoluto puede ser muy minoritario y no ir más allá de nuestro grupo de amigos, nuestra ciudad o nuestro país.

1 respuesta

  1. Rosa dice:

    Una muy buena reflexión. Sobretodo porque hoy en día nuestra sociedad es muy dada a la propia privatización comunicacional, solo escucho aquellas opiniones que refuerzan la mía propia y obvio las demás para no abrir los ojos a la realidad (que quizás pueda ser más dura).

    Lo cierto es que a muchos fans (en el ámbito que sea) nos pasa: no somos capaces de disfrutar del bosque por obsesionarnos con el árbol.

    Un saludo! 🙂

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.