La aventura de los salones manga

Los salones manga (o de cómic o videojuegos), esos eventos que han proliferado más que nunca en los últimos años, con cada vez más público y mas citas que se suman al calendario, no siendo ya sólo un privilegio de ciudades como Barcelona, Madrid o Jerez. Normalmente uno disfruta de estos eventos desde el punto de vista del público, sin saber todo lo que hay detrás y que existen muchas otras personas que asisten en otra calidad. No todo es lo que parece y cada evento es, en sí mismo, un ecosistema formado por una multitud de factores.

Lo que aquí cuento es una parte, formada por mi experiencia ocupando varios de estos roles (expositor, tienda, periodista, organizador o público) en algunos eventos, teniendo en cuenta además que cada evento es también totalmente diferente.

 

La organización general

Detrás de cada evento hay una organización. Son aquellos que hacen posible el evento de principio a fin y que durante meses trabajan para conseguir el lugar, los expositores, actividades y la financiación del evento. En ocasiones son empresas, pero habitualmente son asociaciones culturales, la mayoría de ellas sin ánimo de lucro. Esto significa que en la mayoría de los casos toda la organización, desde el director del evento hasta el que pone el sello para poder volver a entrar son voluntarios, gente que trabajan durante fácilmente más de 12 horas al día durante hasta una semana (no olvidemos que el evento se monta unos días antes y al terminar hay que recoger todo) y que aportan horas de su tiempo durante meses por amor al arte, sin cobrar por su dedicación que es únicamente por hacer que el evento salga adelante. Cuando estéis en un evento manga, por mucho que penséis que la organización es mala, pensad por un momento que toda esa gente con la camiseta o chaleco de turno son voluntarios que van a pasar el fin de semana trabajando, corriendo de un lado para otro, únicamente para que el público disfrute.

Por encima de toda esas hormigas obreras está la dirección del evento, formada normalmente por la directiva de esas asociaciones (o empresa en caso de que sea así) que son quienes tienen la responsabilidad de que todo funcione y, entre otras cosas, conseguir la financiación para realizar el evento, ya que el lugar, carteles, folletos, equipo técnico, etc tiene un coste que tienen que cubrir con una financiación mínima, normalmente en forma de subvenciones, de lo que hayan podido «ahorrar» de eventos anteriores, de lo que se cobra a expositores y de la esperanza de vender cierto número de entradas durante el evento, en ocasiones incluso de cuotas que pagan los socios (si esa gente que luego además están de voluntarios durante los eventos no sólo trabajan gratis sino que en ocasiones pagan una cuota como socios que se utiliza entre otras cosas para poder realizar los eventos).

 

Los organizadores de actividades

Además de los organizadores del evento como tal, hay otras asociaciones que colaboran en el evento (de nuevo con sus subvenciones, cuotas de socios o cualquier otra forma de financiación que puedan encontrar) aportando zonas del evento y actividades. Es común que en un evento manga haya una zona de videojuegos, exposición o cualquier otra actividad organizada por una asociación local. Asi que tened en cuenta que no siempre la organización del evento son los organizadores de todas las actividades y que de nuevo la gente que realiza esas actividades son normalmente voluntarios que incluso para poner una zona de videojuegos llevan la tele, consola y mandos de su casa (y por supuesto, en el maletero de su coche o el de un amigo al que han liado para echarles una mano).

 

Expositores

Hay varios tipos de expositores, en el sentido de que hay tiendas, entidades de cualquier tipo, grandes o pequeñas compañías… Por lo general la organización alquila el espacio a los expositores (lo que ayuda a pagar el lugar del evento). He visto a veces comentarios de que no se le da sitio suficiente a alguna tienda y tiene las cosas amontonadas… en esos casos es la tienda la que ha contratado una cantidad de espacio y no otro.

Por supuesto, hay expositores de distinto tipo. No es lo mismo un fanzine o un medio de comunicación, a los que muchas veces se les da el espacio gratis, que una tienda que puede contratar unos pocos metros para vender lo que consideren (y aquí hay que tener en cuenta que la tienda es la única responsable de lo que vende y quiere vender, si no tienen ese número concreto de un cómic que estás buscando es únicamente decisión de las tiendas y nada tiene que ver la organización), normalmente lo que más fácilmente creen que puedan vender, que el desplazarse hasta el evento y montar un stand no es barato y el objetivo es vender todo lo posible gracias a productos populares.

También hay eventos en los que hay grandes compañías, distribuidoras y editoras, que montan exposiciones, zonas de juego o llevan a autores. Estas compañías buscan normalmente promoción, no vender, por lo que la forma en la que invierten no es la misma que una tienda, que aunque también quieran hacer promoción necesitan recuperar la inversión de una forma mucho más directa e inmediata.

 

Patrocinadores

Aquí podemos incluir también a organismos públicos que promueven el evento, ya sea a través de subvenciones o proporcionar o facilitar el espacio del evento. También hay patrocinadores privados que dan algo por simpatía o a cambio de publicidad en el evento, ya sean premios para distintos los distintos concursos o incluso la impresión de los carteles, horarios o incluso la lona que hay a la entrada del evento.

 

Invitados

En salones con cierto renombre suele haber invitados conocidos. Estos invitados suelen asistir por mediación de la organización o de alguna de los expositores presentes en el evento. Sencillo y sin novedades ¿no?

 

Prensa

En todo evento hay prensa acreditada con el fin de darle comunicación al evento. Especialmente en los grandes es normal que el primer día se llene de cámaras de televisión o fotógrafos, con el objetivo de que esa promoción atraiga a más visitantes en los dias restantes del evento. Por supuesto siempre hay prensa especializada que cubre el evento en profundidad, día a día o mediante una crónica al final del mismo.

 

Público

El resto de la gente que se puede ver en un evento y que no es ninguna de las decenas o cientos de personas de anteriores categorías.

 

Conclusiones (y el por qué de todo esto)

Últimamente hay mucha polémica en torno a los eventos y me gustaría comentar todo esto una vez que he explicado todo lo anterior, por supuesto de una forma general en el que pueden haber excepciones y partiendo de las buenas intenciones de la gente (que es por suerte lo que se aplica a la mayoría de los eventos).

¿Qué aspectos se podrían comentar? los siguientes:

La calidad de la organización
Un evento es enorme y son muchísimas horas muy estresantes, y lo digo porque he sido organizador de algún evento en una ciudad pequeña (no quiero imaginar cómo es en Madrid o Barcelona). La dirección pasa meses superando problemas para conseguir lo imposible con el objetivo de que el evento salga adelante, y los voluntarios y/o socios se dejan la vida durante un fin de semana para hacer todo lo posible. Por lo general todos lo hacen por amor al arte y no sacan nada a cambio de su trabajo (y es que es mucho trabajo). No es fácil coordinarse y es gente que se merece todo el respeto por dar su tiempo o incluso su dinero por el bien del evento y disfrute de los visitantes. Hay que tener en cuenta que hay gente (como puede ser ciertas asociaciones, limpieza, seguridad…) que no forman parte de la organización pero tienen mucho peso en el desarrollo de un evento.

Las actividades
Muchas veces están realizadas por asociaciones pequeñas que ofrecen su propio equipo para la realización. Igualmente, dificilmente tienen ninguna financiación o patrocinio, por lo que el simple hecho de ofrecer un premio para una competición ya les resulta un reto. En tema de horarios cada actividad está organizada por un grupo diferente y muchas veces no se conocen entre ellos el encargado de la organización del evento, el organizador de una actividad y el organizador de la actividad siguiente.

El precio de la entrada
Por desgracia cada vez hay menos presupuesto para actividades culturales en el sentido de subvenciones que reciben las asociaciones. Igualmente no suelen tener ninguna fuente de ingresos a lo largo del año, ya que no producen ni venden nada. Sus únicos ingresos son el espacio que pueden alquilar a expositores y la venta de las entradas del evento. Imaginad tener que comprometeros a realizar un evento de tales dimensiones y asumir el coste en alquiler del recinto, equipamiento que se necesita (para el escenario por ejemplo) y el publicitar el evento o traer a algún invitado para una conferencia, todo ello sin saber a ciencia cierta cuantos expositores llegarás a conseguir y cuantas entradas podrás vender.
Si las entradas suben de precio, es porque también el evento es más costoso a cada año que pasa y actualmente hay incluso menos facilidades para realizarlo. En la mayoría de los casos son asociaciones que invertirán íntegramente lo recaudado y que no se gaste en el evento para el siguiente, nadie se lo va a llevar en el bolsillo.

Las tiendas
Normalmente una tienda de cómics o similar es una tienda pequeña, con un local no muy grande y quizás una web para vender por Internet. Llevan lo que tienen, pueden y lo que creen que venderán con cierta seguridad, teniendo en cuenta además que hay pocos distribuidores de este tipo de productos y lo más normal es que la tienda de enfrente tenga exactamente lo mismo que tú para vender. Además muchas veces estas tiendas no se dan cuenta de que lo que venden es una «copia china», porque no siempre son tan frikis o detallistas como nosotros y alquien les ha vendido una mercancía de la que desconocen la procedencia. A veces hay imitaciones que son difíciles de identificar para el ojo experto, imaginad para el inexperto. Al fin y al cabo algunas tiendas son familiares, de gente que se ha lanzado a esto sin demasiada experiencia buscando como subsistir día a día.
Para un pequeño comercio el comprar una mercancía que no va a vender es una ruina, e igualmente al ser pequeños comercios no pueden comprar a un precio reducido por lo que el precio al que venden, por muy caro que nos parezca, normalmente les deja un beneficio muy bajo que con suerte dará para cubrir los gastos que han tenido durante el evento para alquilar un espacio, poner unas mesas y unas estanterías y alquilar una furgoneta para conducir cual feriante hasta el evento de turno. Para ellos un evento de 4 días les significa a veces una semana fuera de casa durmiendo la mitad de los días no más de 5 horas (en parte por los horarios, en parte por la presión de no saber si has hecho una mala inversión y será tu último evento).

Aforos
Hay normativas relativas a los aforos por seguridad. En el último año y medio, a raiz del incidente en el Madrid Arena, se está controlando mucho más y es muy duro. Esto es algo impuesto por los organismos públicos y que hay que obedecer (o de lo contrario la policía cerrará el evento por no cumplir con la normativa de seguridad). Esto supone tener que alquilar espacios más grandes, que no siempre existen y que suponen un coste mayor para la organización, muchas veces sin aumentar el número de visitantes siquiera (por lo que es necesario aumentar el alquiler a expositores y/o el precio de la entrada).
El problema es que contar a la gente ralentiza los controles a la entrada de los eventos y que en caso de completarse el aforo es necesario hacer a la gente con entrada esperar un tiempo hasta que salga gente o dejar de vender entradas durante un tiempo. En cualquier caso habrá colas. ¿Por qué se siguen vendiendo entradas? porque en estos eventos hay mucha gente que está un par de horas y aunque a las 12h se haya completado el aforo, si no se siguen vendiendo entradas a las 14h estará a medias y a las 18h no quedarán más que unos pocos.

 

En definitiva…

Espero que después de todo esto os quede más claro cómo se hacen todos estos eventos y cómo es la vida de los organizadores, la gente de las tiendas, etc… Es cierto que hay problemas, pero muchas veces escapan a la gente responsable el poder hacer algo al respecto, más aún teniendo en cuenta que es gente que trabaja o estudia de lunes a viernes y que crea estos eventos en su tiempo libre sencillamente porque les gusta. Sed comprensivos, haced saber lo que os gusta y disgusta con tranquilidad y respeto y, sobre todo, agradecer a todos aquellos que ceden su tiempo para que lo paséis bien.

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